Me vais a permitir que en esta ocasión reivindique a una gran mujer de mi barrio, Vallecas. Porque aunque soy gallega de origen y de raíces, soy vallecana de adopción y de corazón.
"Fueron mujeres las que levantaron los primeros hogares con los pies hundidos en el barro."(Noelia del Potro)
Esta frase y el texto completo que la sigue, acompaña a un proyecto participativo iniciado en 2018 en el que, a propuesta de las asociaciones vecinales y de la ciudadanía, la Junta Municipal de Distrito de Puente de Vallecas, se elegirá el nombre de una mujer histórica del barrio para nombrar una plaza o calle.
Geli, Angela Rodríguez, es una de esas mujeres que nunca figuran en la Historia oficial, pero cuyos actos contribuyeron a edificar tejido social, barrio y estructuras que aún perduran.
Angela nació en marzo de 1958 y ejerció como maestra en los barrios más humildes y pobres de Madrid, sobre todo en Vallecas.
Fue cofundadora de la Escuela de Animadores de Vallecas, enfocándose en actividades de tiempo libre de niñas, niños y adolescentes de los barrios de Palomeras Bajas, Nueva Numancia y Villa de Vallecas, donde fue promotora y activista de movimientos sociales de gran impacto en el barrio, como son Kontracorriente, el Wagon (en la colonia Sandy), la Asociación de Vecinos Nuevas Palomeras, La asociación juvenil La Kalle, el movimiento Madres contra la Droga y la Asamblea Popular de Vallecas.
Trabajó impartiendo educación compensatoria en diversos centros de este barrio donde había elevadas tasas de fracaso escolar y marginalidad, donde defendió y trabajó firmemente por conseguir la igualdad de oportunidades y mejorar la calidad de la educación en los barrios más humildes y marginados para evitar la exclusión de su alumnado del sistema educativo y para promover la cultura entre las gentes del barrio además de utilizar el arte y el cómic para denunciar la situación de las mujeres.
Las mujeres como Geli fueron inspiración para aquellas que, teniendo similares inquietudes, bien por falta de iniciativa o de preparación, no daban el paso de plasmarlas en hechos. Tejer redes colaborativas en los barrios es el primer eslabón en una cadena de apoyos colectivos, movimientos asociativos, lucha por derechos y libertades que finalmente llevan a una sociedad mejor, más igualitaria y justa, en la que el origen social o las circunstancias motivadas por el entorno, aun siendo un lastre en la persecución de una vida mejor, resultan más llevaderas y no deciden completamente el destino de las personas.
Me parece relevante poner en valor la figura de Geli, que actualmente aparece reivindicada en un mural colectivo en el Pueblo de Vallecas, ya que un barrio como este, que salió del barro (literalmente) y padeció el castigo de la droga, el paro y la marginalidad desde los años 70, tuvo en su persona un referente y un faro que años después mantienen vivo el legado de asociaciones y colectivos creados para defender la dignidad y las ilusiones de sus vecinos y vecinas.
Por muchas Gelis en el futuro, necesitamos urgentemente personas luchadoras en nuestra sociedad que hagan que las desigualdades disminuyan y las oportunidades crezcan.
Fuentes consultadas:
https://diario.madrid.es/puentevallecas/2018/03/15/una-plaza-con-nombre-de-mujer/
https://www.portalvallecas.es/imborrables-vallekanas-homenaje-a-las-mujeres-del-barrio-las-mujeres-del-pueblo-de-vallecas/
https://www.heroinas.net/2019/04/las-mujeres-de-vallecas-se-apropian-del.html
https://www.ondavasca.com/noelia-del-potro-creamos-lenguaje-audiovisual-del-trabajo-comunitario-sobre-investigacion-ciencia-y-cultura/

Comentarios
Publicar un comentario